-¡Dani! –Me acerco un poco nerviosa para darle dos besos
intentando comportarme con normalidad, pero cuando está frente a mí, me abraza
rodeándome con fuerza y me levanta del suelo para dar una vuelta sobre sí mismo
mientras yo no puedo parar de gritar. Me vuelve a colocar en el mismo lugar de
antes y me quedo unos segundos agarrada a él intentando recuperar el
equilibrio. -¡Idiota, que me mareo!
-No sabes cuánto te he echado de menos todo este tiempo. –Se
queda mirándome fijamente a los ojos mientras saca a relucir su sonrisa de
medio lado y no sé por qué siento como mis mejillas comienzan a arder.
-¡Mírala! ¡Pero si se pone colorada y todo! –Dice riendo.
-¿Pero qué dices? ¡Lo que pasa es que me he mareado por tu
culpa! –Contesto nerviosa sin poder parar de mirarle a los labios recordando
cómo me besaban hace apenas unas horas.
-Entonces me vas a tener que dejar que te invite a tomar algo
cuando salgamos de aquí ¿Has desayunado?
-Sí, pero n
-Pues nos tomamos un refresco o lo que sea. –Dice
interrumpiéndome.
-Lo dejamos para otro día, Dani. Hoy no puedo. –Intento
buscar una excusa como sea, pero no se me ocurre nada y ni siquiera soy capaz
de mirarle a los ojos mientras le hablo. Nada me gustaría más ahora mismo que
irme a tomar algo con él mientras nos ponemos al día, pero sé que no voy a ser
capaz, que no me puedo quitar ese sueño de la cabeza y tarde o temprano se va a
acabar dando cuenta de que me quedo embobada mirando su boca.
-Venga, Anna, no seas abuela. ¿Qué pasa? Que no me has echado
de menos ¿No? ¡Ah! ¡Que no me has echado de menos!
-Mucho. –Me mira sonriendo y esta vez soy yo la que se lanza
hacia él y le abrazo fuerte. Dani me abraza también y me da un beso en la
cabeza.
-¡Venga! ¡Que corra el aire! –Dice Flo bromeando desde la
puerta que da al estudio. –A ver si ahora que estáis los dos solteros va a
haber aquí algo más que amistad y compañerismo. –Dani se ríe y yo me pongo roja
como un tomate.
-No digas tonterías, Flo. Eso no va a pasar. –Digo cada vez
más nerviosa mientras me dirijo también hacia la puerta para ir a la sala de
reuniones. Dani me sigue y me abraza por detrás.
-Porque tú no te dejas. –Contesta él en broma. A mí se me
acelera el corazón al oírlo y me tropiezo con mi propio pie, pero Flo me agarra
del brazo y hace que no caiga al suelo.
-Cuidado, Anna.
-Son los nervios por la reunión. –Miento.
-Relájate y verás como todo sale bien. Ya casi todo el
trabajo está hecho. Hoy sólo hay que darle la aprobación y listo.
-Eso mismo me dijeron con La Jaula. –Comenzamos a reír los
tres hasta que llegamos a la sala donde nos esperan Pablo Motos y Jorge
Salvador entre otros.
Durante la reunión, no puedo parar de mirar a Dani y
sonrojarme cada vez que él posa sus ojos en los míos. No sé por qué pero le veo
más guapo de lo normal; parece que estos meses le han sentado muy bien y vuelve
incluso más cariñoso que de costumbre. Mientras todos hablan de guiones,
secciones, colaboradores y bromas esporádicas para el nuevo proyecto, yo me
dedico a sonreír a Dani cada vez que puedo y colocarme el pelo para que me vea
bien después de todo este tiempo.
-¿Y tú, Anna?
-¿Yo qué?
-Que si tienes algo que decir. –Contesta Pablo.
-No, no… me parece bien todo. –Digo sin haber oído casi nada
de la reunión, lo cual no me preocupa porque confío plenamente en el equipo.
-¿Y tú? ¿Dani?
-Yo creo que lo vamos a petar otra vez.
-Bien dicho, Dani. –Dice Flo mientras se pone de pié. –Que
aunque haya pasado el tiempo, seguimos siendo un equipo. Sois el equipo de mi
vida. Somos el equipo de la vida de muchas personas y eso no lo va a cambiar
nada ni nadie. Por eso vamos a darlo todo como hemos hecho siempre y vamos a
sacar miles de sonrisas por toda España porque ese es nuestro único fin, vamos
a hacer felices a todos aquellos que nos dejen entrar en sus casas cada tarde
para invadirlas de alegría. Así que sólo me queda decir que tonterías sí,
siempre… -Se queda callado mirándonos a todos mientras le brillan los ojos
emocionado.
-¡Pero las justas! –Dice Dani al tiempo que salta de su silla
y corre a abrazar a Flo. Yo les miro desde mi sitio sintiéndome orgullosa de
tenerlos como amigos y de formar parte de este maravilloso equipo. -¡Vamos,
Anna! –Alarga el brazo hacia mí y sonríe. –Que para este trío falta alguien muy
importante. –Poso mi mano sobre la suya y él tira de ella hasta ponerme de pie
y empujarme donde están los dos. Nos abrazamos y poco a poco se van uniendo
cada uno de los que están en la sala, hasta que Flo coloca su mano en el centro
del corrillo que se ha formado.
-Para que este manicomio maravilloso vuelva a abrir sus
puertas. -Coloco mi mano sobre la suya, luego lo hace Dani y así vamos haciendo
piña entre todos. –Este no va a ser un programa cualquiera. Esto va a ser…
-¡OTRA MOVIDAAA! –Gritamos todos a la vez mientras alzamos
nuestras manos deshaciendo el tándem que habíamos creado. Algunos aplauden y otros nos abrazamos, pero
todos sonreímos cargados de ilusión por este nuevo proyecto. Pablo Motos se
acerca a mí y comienza a hablarme de El Hormiguero de esta noche.
-Anna, tengo que hablar contigo.
-Claro, dime.
-Es que esta mañana me ha llamado Jandro diciendo que está
enfermo y no va a poder venir a trabajar hoy, por eso tienes que venir tú esta
noche a cubrir el hueco.
-Claro, no te preocupes.
-No hace falta que vengas pronto porque lo que vamos a hacer
es utilizar uno de los trucos que no te ha dado tiempo a hacer en días
anteriores. –Asiento con la cabeza e intento prestarle atención a lo que me
está diciendo, pero Dani y Flo han comenzado a hablar justo detrás de mí y no
puedo evitar escucharles.
-Oye, Dani ¿Te vienes ahora a probar el nuevo juguetito que
me han traído los de Apple?
-Que va, Flo. Lo vamos a tener que dejar para otro día. Ya me
he comprometido con alguien.
-¿Con una chica? ¡Cuéntame, que te lo tienes muy callado!
-Es una rubia estupenda, con manos de pollo y un poco
cotilla. –Justo en ese momento dirige su mirada hacia mí y es entonces cuando
me doy cuenta de que les estoy mirando descaradamente y que Pablo ya ni
siquiera está conmigo.
-¿Qué? –Digo intentando fingir que no he oído nada. Dani se
ríe y camina hacia mí hasta ponerse a mi lado y pasa el brazo por encima de mis
hombros.
-¡Mírala qué guapa es! –Le dice a Flo justo antes de darme un
beso en la mejilla.
-¿Qué? –Vuelvo a decir como una tonta a causa de los nervios
que me provoca tener a Dani tan cerca.
-¿Pero qué te pasa hoy, Simon, que estás tan despistada? ¿No
has dormido bien?
-N.. no. No, no es eso. –Contesto tartamudeando ¿Cómo va a
ser eso si he tenido el mejor sueño de todos los que recuerdo?
-Bueno, abuela ¿Nos vamos ya o se va a quedar aquí hablándonos de cómo ha pasado la noche? -Dice mientras pasa su mano por mi espalda y me agarra la cintura.
-¡A ver a dónde me llevas!
-Bueno, abuela ¿Nos vamos ya o se va a quedar aquí hablándonos de cómo ha pasado la noche? -Dice mientras pasa su mano por mi espalda y me agarra la cintura.
-¡A ver a dónde me llevas!