domingo, 23 de noviembre de 2014

Capítulo 16. La última parte

Todo está oscuro. El ruido ensordecedor del público aplaudiendo inunda el plató, pero yo sólo soy capaz de oír los latidos de mi corazón a mil por hora y sentir el fuerte bombeo de la sangre que me recorre todo el cuerpo. Dani me aprieta fuerte la mano y comienza a caminar decidido tirando de mí. No hay vuelta atrás, sólo la posibilidad de que falle la música o algún foco y podamos atrasarlo aunque sea unos minutos.
Me viene a la mente mi primera actuación en Tu cara me suena. Me sentía completamente igual, aunque en ese momento estaba sola. Ahora tengo a Dani sosteniendo mi mano con fuerza, transmitiéndome ese positivismo que tanto le caracteriza.
Llegamos a oscuras al centro del plató donde está el banco en el que se desarrolla el comienzo de nuestra coreografía. Nos sentamos y Dani me da un beso en el cuello de los que hacen que se te erice la piel. Apoya su frente en mi cabeza y me susurra tan solo dos palabras que me hacen estar en paz.
-Estoy contigo.
La música comienza a sonar y sin necesidad de pensar los movimientos, comenzamos a movernos de forma natural, acostumbrados ya por tantas horas de ensayo. Su mano en mi brazo, su boca en mi cuello, mi pierna rodeando la suya. Nos separamos y nos volvemos a unir en un baile de amor y desamor, de personas que quieren estar juntas y no pueden, de nosotros.
Llega la parte final en la que Dani sólo tiene que seguirme caminando y soy yo la que tiene que hacer multitud de pasos y giros hasta tumbarme delicadamente en el suelo y colocarme en posición fetal. Es ya el turno de Dani, que me coge del pie y tira de mí deslizándome un poco sobre el escenario, se tumba a mi lado y pasa por encima de mí, aunque yo tan sólo le veo la espalda. Entonces clava la rodilla en el suelo, me mira, me acaricia suavemente la cara, se pone de pie y tira fuertemente de mi mano cogiéndome en brazos. Mis piernas rodean su cadera y nos apretamos fuerte el uno contra el otro tal y como nos dijo Lola. Nos miramos a los ojos, unimos nuestras frentes y hacemos que nuestras narices se rocen. Ese era el final pactado. Recuerdo perfectamente cómo en los ensayos bromeábamos diciendo que el público se quedaría con ganas de más y yo pensaba que la que se quedaba con ganas de más era yo, pero hoy en el escenario parece que también él siente lo mismo. Recorre mi espalda con su mano derecha subiendo hasta mi nuca y me sorprende con un beso que pensé que nunca llegaría. Un beso cálido que me deja paralizada. Aturdida, sin saber muy bien lo que significa.
-¡Bueno, bueno, bueno! –Oigo decir a Mónica entre los aplausos de la gente. - ¡Cuánta pasión sobre el escenario!
Yo apoyo mis pies sobre el suelo mientras Dani agacha la cabeza y nos colocamos junto a Mónica que nos saluda y nos da dos besos.
-¡Pero qué bien habéis estado! ¿Y ese beso final? A mí me habéis matado. –Yo no contesto, no sé hacerlo.
-Nunca está de más dar un poco de espectáculo ¿No? –Dice Dani mientras mete las manos en los bolsillos para hacernos ver a todos que está muy tranquilo.
-¿Pero lo teníais pactado, Anna? –Me pregunta Mónica que se da cuenta de que estoy un poco ida.
-A mí me ha pillado tan de sorpresa como a ti. –Miro a Dani buscando una explicación, pero él ni siquiera se da cuenta.
-¡Tú lo que eres es un listo! –Bromea Mónica mientras le da un golpecito en el hombro.
-Bueno, no voy a negar que me he aprovechado un poco de la situación. –Contesta él riéndose.
-Está bien, vayamos a ver qué os tiene que decir el jurado. –Mónica rodea mi cintura por detrás con su mano y nos lleva frente a la mesa con aquellos tres grandes del baile. Comienzan a hablar, pero tan sólo soy capaz de oír algunas frases. “Se notaba que había química”, “Os compenetráis muy bien”, “Me ha encantado ese beso final”, “Se nota que habéis pasado mucho tiempo juntos”, “Habéis sido muy generosos el uno con el otro”…
Terminamos de grabar y vamos directos al camerino. Dani no comenta nada del beso y yo necesito saber si para él ha significado algo. Entramos dentro y cierro la puerta, cojo fuerzas y sin pensármelo demasiado para no acabar echándome atrás, me decido a preguntárselo.
-Oye, ve cambiándote tú que yo tengo que hacer una llamada. –Dice antes de que me haya dado tiempo a hablar y se va.
Yo me quedo pensativa, pero tampoco me concedo demasiados minutos porque sé que vamos con el tiempo muy justo y ya nos está esperando el coche que nos llevará a la Calle Alcalá. Me desnudo rápidamente y me pongo los vaqueros y la camiseta con las Converses que llevaba antes. Cojo el bolso y saco el móvil por si me ha llamado alguien, pero tan sólo tengo un whatsapp. De él.
“Vete ya. He hablado con Flo y llegaré más tarde”
No entiendo nada, pero me limito a hacerle caso y me subo al coche que me esperaba en la puerta. En menos de media hora llego al otro plató y el ambiente que se respira allí es totalmente diferente. Todos me saludan alegremente, me preguntan por la grabación e intentan tranquilizar mis nervios causados por el estreno.
Mientras tanto, yo me sigo preguntando dónde estará Dani y por qué se comporta tan raro conmigo si ha sido él quien me ha besado a mí y no al revés.
Hacemos un último ensayo de algunas secciones y a la hora de comer sigue sin haber aparecido. Hay un hueco vacío en la mesa justo en frente de mí, donde él se sentaba siempre en los otros programas. Su sitio.
Cuando acabamos de comer quedan tan sólo dos horas para el estreno y sigo sin tener noticias de Dani, así que voy al despacho de Flo en busca de respuestas.
Llamo a la puerta dando dos golpecitos con los nudillos y entro sin esperar respuesta como hago siempre y le veo sentado frente a su escritorio viendo algunos de los vídeos que entrarán en la escaleta de hoy.
-Hola padre. –Digo mientras me siento en el sofá.
-Hola Saimon ¿Qué pasa?
-Nada… Es que estoy preocupada por Dani ¿Sabes dónde está?
-Ni idea. –Contesta despreocupado.
-Pero estrenamos en menos de dos horas ¿Y si no aparece?
-Anna, Dani nunca nos ha fallado y hoy tampoco lo hará.
-¿Y si le pasa algo? Estaba muy raro cuando acabamos de grabar esta mañana.
-En ese caso él sabe que somos una familia. Si en algún momento quiere hablar conmigo no dudará en hacerlo. –Yo agacho la mirada sin estar todavía convencida del todo. –No te preocupes, Anna. Seguro que está bien. –Se levanta de la silla y camina hacia la puerta. –Me voy a ver cómo van las cosas en el plató ¿Te vienes?

-No, creo que me voy a quedar aquí un rato. –Flo se va cerrando la puerta tras él y yo me tumbo en el sofá pensando en ese beso, echando de menos cuando ayer mismo dormimos juntos la siesta y hoy en cambio hace horas que no tengo noticias de él.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Capítulo 15. Todo va a salir bien

Ya ha pasado un mes desde aquella sesión de fotos para el programa. Un mes desde que Dani y yo decidimos que sólo éramos amigos y lo seguiremos siendo para siempre. Un mes desde que nos hemos vuelto inseparables de nuevo.
Cada mañana me llama a las 9 para que desayune. Luego viene a recogerme en el coche o a veces vamos dando un paseo y ensayamos toda la mañana la coreografía de ¡A bailar! Normalmente nos duchamos allí mismo y vamos juntos a comer a algún sitio. Cada día elige uno dónde, aunque a veces lo convenzo y elijo yo dos días seguidos o incluso tres.
Después me lleva a su casa y nos echamos una siesta juntos, abrazados sin ninguna otra intención que dormir. Me pasa la mano por la cintura y yo la agarro con fuerza sintiendo que lo tengo cerca. Quizás sea una tontería pero me gusta despertarme y sentir en mi pelo su respiración. Pausada, tranquila.
Luego solemos ver una película o serie que pongan en la tele y a veces me quedo un rato más para jugar con él a la Play. Nunca imaginé que me pudiera me gustar tanto el Fifa, pero a veces hasta he conseguido ganar a Dani en algún partido. AL final hemos acabado haciendo una liga en la que él está bastante por encima mía, pero sé que tarde o temprano acabaré siendo más buena que él, aunque sólo sea para poder picarle. Me gusta mucho cuando se pica, sobre todo si el motivo soy yo. Se pone nervioso e intenta disimularlo con bromas, pero nos conocemos demasiado bien como para que no se nos noten las cosas.
Sobre las 7 o las 8 de la tarde me acompaña a casa y nos despedimos en mi portal hasta la mañana siguiente y así hemos llegado a crear un vínculo que estoy segura se va a notar hoy en la grabación de !A bailar!
Nunca pensé que Dani se fuera a tomar todo esto tan en serio, pero podría decir que incluso lo hace ya mejor que yo. El baile es precioso y la verdad es que me parece mentira que ya hoy sea el día. Estoy muy ilusionada por ver el resultado final, con la iluminación correcta y el vestuario, que por cierto es precioso; pero también me da pena que todo esto acabe. Sé que seguiré viendo a Dani todos los días porque... Ahí viene la sorpresa: ¡Hoy también se estrena Manicomio Maravilloso!
Estamos todos muy ilusionados por este día, el equipo está revolucionado y encima Dani y yo vamos a llegar al plató de Alcalá a lo justo. Incluso vamos a grabar primero nuestra coreografía y luego ya en producción la pondrán al final porque si no no nos da tiempo de presentar por la tarde.
El caso es que aquí estoy nerviosa perdida dando vueltas en la cama esperando su llamada para que mi día empiece bien. Ayer mismo me llamaron para decir que vendría a buscarme un coche de producción que me llevara al plató de Globomedia, es decir, que no me recogería Dani, así que al menos hoy no me pienso levantar de la cama hasta que no oiga su voz al otro lado del teléfono. Doy vueltas y vueltas pensando en cómo sería despertarme con él también por las mañanas. Seguro que está guapísimo con los ojos medio cerrados mientras sonríe por empezar un nuevo día con una vida que le encanta.
Por fin suena el móvil y me siento rápidamente en la cama para cogerlo.
-¿Dani?
-Buenos días preciosa.
-Buenos días. –Contesto mientras me ruborizo. Todavía no me acostumbro a que me lo diga cada mañana.
-Estás nerviosita ¡Eh!
-¿Por qué lo dices? –Me conoce demasiado bien.
-Porque la voz que tienes hoy no es la que tienes todas las mañanas de recién levantada con la babilla colgando todavía. –Dice riendo.
-Imbécil. –Yo también me río.
-Anda, desayuna bien que hoy vamos a necesitar mucha energía. Te veo luego ¿Vale?
-Hasta luego, Billy Elliot.
-Hasta luego, Sara Baras.
El coche llega justo a la hora prevista y como era de esperar, yo todavía no estoy lista. Minutos más tarde bajo corriendo por las escaleras y miro al chófer pidiendo perdón. Abro la puerta, me siento, la vuelvo a cerrar y es entonces cuando me doy cuenta de que tenemos un acompañante.
-¡Dani! No sabía que venías conmigo.
-Pues aquí estoy. –Le doy un abrazo y le beso el cuello efusivamente. Desde hace un tiempo se ha convertido en nuestra forma especial de demostrar que nos queremos y como ambos estamos solteros no nos tenemos que preocupar de que le moleste a nadie.
-No sabes la alegría que me has dado. –Me acerco un poco sentándome a su lado y coloco su mano en mis piernas para que me resulte más cómodo hacerle caricias por el brazo. –Cuando hago este camino contigo es… no sé, es como un ritual. Si no vamos juntos no nos sale bien la coreografía.
-Entonces hoy nos va a salir estupenda. –Dice mientras sonríe y me da un beso en la cabeza. –Tranquilízate. Ya verás como sale todo genial.
-¿Pero cómo estás tan relajado?
-Anna, es un baile que hemos ensayado mil veces. Todo irá bien.
-¿Y el estreno luego?
-También hemos hecho suficientes programas juntos. Ya sabes que cuando alguno de nosotros nos juntamos para hacer algo siempre sale algo grande.
-Tienes razón. –Contesto ahora algo más tranquila.
-Como siempre. –Dice alzando la barbilla.
-Como siempre no.
-Como siempre sí. –Y una vez más, nos volvemos a picar.
Llegamos por fin a Globomedia y nos llevan al camerino para que empecemos a prepararnos.
-Vaya… dos personas y un solo camerino. Muy hábiles. –Digo algo molesta.
-No pasa nada, vístete tú primero y luego me visto yo.
-No, no hay tiempo. Venga, los dos a dentro. –Dice el encargado de forma antipática mientras nos empuja hacia el camerino y cierra la puerta. Nos quedamos solos mientras nos miramos incómodos por primera vez desde hace un mes.
-¿Cómo lo hacemos? –Digo nerviosa.
-No sé… ¿Nos damos la vuelta y así ninguno ve nada? –No me molesta que Dani me vea en ropa interior. Incluso me gustaría que ocurriera para ver cómo me mira, pero lo que no quiero es que él se dé cuenta de que yo le miro a él y se estropee esta relación tan increíble que tenemos ahora.
-Vale. –Digo algo decepcionada al ver el poco interés que tiene Dani en mí.
Finalmente nos damos la vuelta y nos desnudamos. Me pongo el vestido, de gasa roja hasta el suelo con picos en la parte de la falda haciendo el filo desigual y los tirantes muy finos que se cruzan en la espalda dejándola prácticamente al descubierto. Por suerte para la coreografía vamos descalzos, así que no me tengo que subir a ningunos zapatos de tacón, pero me pongo unas zapatillas que me han dejado hasta el momento del baile.
-Ya estoy lista ¿Y tú?
-Sí.
Nos damos la vuelta y soy incapaz de disimular mi cara de asombro. Aún está abrochándose los últimos botones de la camisa de lino beige, pero está guapísimo conjuntándola con esos pantalones marrones y los tirantes caídos.
-Vaya tipazo se gasta la rubia ¿No? –Dice Dani cogiéndome de la mano para hacerme girar sobre mí misma.
-¿Tú crees?
-Lo confirmo, pero ahora no hay tiempo para halagos. Vamos a que nos peinen si no quieres que venga otra vez a echarnos la bronca. –Abre la puerta y me deja salir a mí primero. Vamos por el pasillo correteando mientras jugamos a que él me persigue para hacerme cosquillas y yo la verdad es que me dejo un poco. Llegamos a la sala de maquillaje y Dani da dos golpes a la puerta y la abre.
-¿Es aquí lo de chapa y pintura?
-Adelante. –Entramos y ya están sentados casi todos los concursantes. Dani como siempre empieza a hablar con todos y yo me siento donde me indican para empezar con el trabajo. Al rato noto una mano sobre la mía y veo que Dani se ha sentado justo a mi lado y me sonríe. Mira al peluquero y luego se acerca un poco a mí pare decirme algo bajito.
-Cuidado, Simon, que a ti con este gremio se te mueve algo por dentro. –Dice bromeando.
-Sí, las ganas de darte una hostia se me mueven. –Vuelve a sonreír satisfecho por haberme picado y sigue luego charlando con los demás. Esta vez no tardan mucho en dejarme lista porque me han dejado el pelo suelto y me han maquillado con tonos naturales.
Mientras andamos camino del plató oímos a Mónica presentarnos y Dani me aprieta fuerte la mano. Yo agarro con la otra su cuello y lo beso.
-Todo va a salir bien.

“¡Así que demos un fuerte aplauso a nuestra pareja de artistas invitados. Ellos son Anna Simon y Dani martinez!”