lunes, 16 de febrero de 2015

Capítulo 21. Decisiones

Después de todo el camino acompañado de miradas y risas nerviosas, por fin llegamos al piso de Dani, que abre la puerta y se echa a un lado para que pase yo primero.
-¿Quieres tomar algo?
-No sé… Una Coca cola. –Contesto aunque en realidad no me apetece mucho beber.
-¡Marchando! Siéntate si quieres mientras la preparo. –Yo obedezco y me siento en el sofá del salón. Dani no tarda ni un minuto en volver pero ese tiempo se me hace eterno ¿Por qué desde que salimos del baño está tan distante? –Aquí estoy –Dice mientras aparece por la puerta con un vaso en cada mano y se sienta a mi lado.
-¿Tú también Coca cola o le has echado un chorrito de ron? –Sonrío de forma un poco pícara.
-Sólo Coca cola. No me gusta ser el único que bebe. –Ambos nos quedamos un rato en silencio sin saber muy bien qué decir, así que decido dejar de lado las palabras y pasar a los hechos. Me acerco todo lo que puedo a él en el sofá y, apoyando mi cuerpo sobre el suyo, coloco mi mano en su cuello para besarle de la forma más pasional que sé. Luego le beso la barbilla y bajo despacio a su cuello notando como su respiración se empieza a agitar.
-Oye ¿Qué tal si ponemos Neox un rato? –Se separa rápidamente de mí para coger el mando que está sobre la mesa y enciende la tele. Yo me quedo callada sin entender nada. Lo único que me ha quedado claro es que no quiere que le bese, de modo que me siento en la otra punta del sofá y miro fijamente a la televisión con los brazos cruzados.
-Pues muy bien. –Digo de forma irónica pero no obtengo respuesta. Dani está tan tenso como yo. Noto en su cara que se siente incómodo y que sabe que estoy molesta, pero no entiendo a qué se debe ese cambio de actitud. Esta mañana casi nos pillan en su camerino, luego en el programa ha estado súper cariñoso. Después en el bar no me hace ni caso y cuando voy a hablar con él me come a besos en el cuarto de baño. Y ahora que nos venimos a su casa para tener más intimidad, me dice que se quiere poner a ver Neox. –Me esperaba otra cosa, la verdad. –Digo buscando explicaciones.
-¿Cómo? –Contesta fingiendo que no sabe a lo que me refiero.
-Pues eso, que para ver la tele me habría quedado en el bar. Me llegan a decir hace un mes que te vas a subir a una chica a tu casa para hacer esto y es que no me lo creo. No sé, Dani… hemos estado meses sin despegarnos el uno del otro y ahora me traes aquí y ni siquiera hablas ¿No te das cuenta? Nos hemos besado Dani, no sé qué es lo que hay ahora mismo entre nosotros pero algo hay que se supone debería hacernos estar más unidos y lo único que veo es que de repente estás más distante que nunca. –Y al decirlo en voz alta me doy cuenta de que es verdad, que volvemos a estar separados como antes.
-Anna yo… -Dani se sienta en el filo del sofá y se tapa la cara con las manos apoyando los codos en sus rodillas. Respira hondo y me mira con una tristeza en los ojos que me parte en pedacitos. –Esto es precisamente lo que no quiero que pase.
-Pues es lo que está pasando. –Le interrumpo enfadada.
-Pero es que no sé cómo frenarlo.  –Me coge la mano y la aprieta con fuerza. –Anna, eres una persona muy especial y por fin me he dado cuenta de eso ¿Sabes? Me encanta estar contigo, llevarte a cenar un perrito caliente a la calle, ensayar una coreografía para la tele, verte en el camerino a escondidas… pero no sé cómo debo actuar ante todo esto. Quiero decir que ahora mismo me encantaría desnudarte e ir descubriéndote poco a poco mientras te acaricio y te lleno de besos, aprovechar al máximo que te tengo ¿Pero qué pasará cuando tengamos un problema  que no podamos solucionar? Yo no puedo perderte otra vez, Anna, no podría.
-Dani, creo que ya es demasiado tarde para pensar en eso. Ambos hemos cruzado la línea y lo sabes tan bien como yo.
-Y por eso me siento culpable y me veo en la obligación de ser quien frene esto. Es mejor así.
-¿Mejor para quién? ¿Crees que ahora podemos hacer como si no hubiera pasado nada? Porque yo no puedo hacer eso, Dani.
-Lo hago porque no sabría dejar de ser amigo tuyo, Anna.
-Es que yo ya no sé ser sólo tu amiga.
-Ni yo. –Contesta agachando la mirada. Me vuelvo a acercar a él para besarle y aunque se echa hacia atrás para apartarse de mí, sé que tiene tantas ganas como yo, de modo que me siento sobre él a horcajadas y le beso sosteniendo su cara con fuerza para que no pueda escapar. Durante un par de segundos intenta apartarme agarrando mis muñecas, pero enseguida baja sus manos hacia mi cadera y me aprieta aún más contra él. Sin parar de besarnos me quito rápidamente la camiseta y luego se la quito a él. Luego me desabrocha el sujetador, me lo quita de un tirón y cubre mis pechos con sus manos mientras me besa el cuello haciendo que ambos nos excitemos cada vez más. Me aparta hacia un lado tumbándome en el sofá y de un solo movimiento me quita los pantalones y las braguitas al mismo tiempo. Luego hace lo mismo con su propia ropa y se coloca entre mis piernas haciendo que nuestros miembros se rocen y comencemos a gemir.
-No te vas a arrepentir de esto, Dani. –Le digo mientras acaricio su labio inferior con mi dedo pulgar.
-Tú tampoco. –Contesta él justo cuando se cuela en mi interior. Es entonces cuando empiezan las sacudidas, una tras otra en movimientos secos y totalmente controlados por él. Nos teníamos tantas ganas que ni siquiera somos capaces de hablar, sólo nos miramos, nos devoramos y nos conocemos en una faceta que nunca antes habíamos visto.
Finalmente acabamos en su cama que es mucho más espaciosa y más cómoda que el sofá. Allí seguimos con los besos, las caricias y la pasión hasta que caemos agotados uno al lado del otro mirando hacia el techo mientras intentamos estabilizar nuestra respiración.
-Entonces dices que sólo quieres ser mi amigo ¿No? –Digo riéndome mientras me giro hacia él.
-No me vuelvas a dejar tomar decisiones. –Estira sus brazos y me atrae hacia él para abrazarme. Yo apoyo la cabeza en su pecho y me agarro también a sus brazos.
-No pensaba hacerlo.
-Pues había decidido levantarme a hacer la cena, pero tienes razón, no se me da bien decidir.

-Decido que te levantes y hagas la cena. –Me levanto un poco apoyándome sobre mi codo y le doy un beso. –O mejor, decido que te levantes, hagas la cena y te vuelvas a venir aquí conmigo para no volver a salir nunca más de entre estas sábanas.

lunes, 26 de enero de 2015

Capítulo 20. Miedo

Camino dando vueltas por aquella habitación de apenas dos metros cuadrados impaciente con el dedo índice apoyado sobre mis dientes. Me paro en seco frente a la puerta y me miro de reojo en el espejo que tengo a mi izquierda ¿Por qué tarda tanto? Me dijo que le esperara en el baño de mujeres y ahora no aparece... ¿Me habré equivocado de baño? No, estoy segura que me dijo que le esperara aquí.
Miro el móvil por si me ha escrito algo, pero no hay ninguna notificación suya, así que lo vuelvo a guardar en el bolsillo del pantalón ¿Dónde estás, Dani? Cada segundo que pasa hace que el corazón me lata un poco más deprisa impaciente por saber qué es eso que me tiene que decir y a qué viene ese "La hemos liado"... ¿Es que se arrepiente de todo lo que ha pasado hoy? Quizás él ya estaba conociendo a otra chica y lo que le ha pasado conmigo ha sido tan sólo la emoción del estreno. Quizás quiere empezar algo serio con ella y conmigo sólo quiere una amistad como la que teníamos antes.
Durante todo este tiempo no paro de darle vueltas a la cabeza intentando descifrar por qué está mal algo de lo que hayamos hecho hasta que por fin veo cómo se abre la puerta y tras ella aparece Dani con el móvil en la mano.
Mi primera reacción es lanzarme a su boca y pedirle que me diga que todo está bien, pero al ver su cara tan seria me quedo paralizada y tan sólo soy capaz de esperar a ver qué me tiene que decir.
-¿Has visto esto? -Dice levantando la mano en la que tiene el iPhone.
-¿El qué?
-Somos Trending Topic, Anna.
-¿Por el programa? -Pregunto sin saber todavía muy bien de qué va todo esto y él me responde con una sonrisa irónica mientras niega con la cabeza y se apoya colocando sus dos manos sobre el lavabo. Al verle así siento como si ese muro que nos separaba hace tan solo unos segundos se rompiera y me acerco a él para abrazarle por detrás. -Dani, no es la primera vez que esto pasa. Se vuelven todos locos comentando nuestras miradas y luego ya todo vuelve a la calma. Hagamos como siempre y finjamos que son sólo imaginaciones suyas aunque esta vez no lo sea. -Se da la vuelta sobre sí mismo colocándose frente a mí y yo me acero más a él hasta hacer rozar mi nariz con la suya.
-Sabes que esta vez no es como siempre.
-Pero ellos no tienen por qué saberlo.
-Ya lo saben. -Me coge de la cintura y me coloca a su lado mientras busca algo en su móvil. -Mira esto. -Cuando lo veo me quedo paralizada.
-¡Pero si en ese momento no estábamos en directo! ¿Cómo tienen esa captura?
-No sé, Anna. Supongo que reaccionamos tarde cuando Meri nos dijo que volvíamos ya del vídeo y esta vez es evidente que esto es un beso. -Amplío un poco la imagen y me acerco a ella para verla mejor. Es una captura del momento del ranking en el que se suponía que no estábamos en el aire y yo le di un beso a Dani en la comisura de los labios.
-¿Y qué vamos a hacer? -Dani me abraza y yo me vuelvo a colocar frente a él apoyando mi cabeza en su pecho mientras permanecemos en silencio intentando encontrar una solución.
-¿Crees que tardarán mucho en olvidarse? -Levanto la cabeza y sonrío mientras le doy un pico.
-¿Esa es tu solución? -Él también se ríe y me devuelve el beso.
-Me acabo de dar cuenta de algo mucho peor. -Le miro algo asustada, pero no digo nada. -Me acabo de dar cuenta de que estoy aquí -Me aprieta fuerte contra él. -Contigo. -Roza sus labios con los míos haciendo que necesite más de él. -A solas. -Estira el brazo y cierra el pestillo del baño. -Y no te estoy prestando la atención que te mereces. -Me besa el cuello despacio y yo me muerdo el labio mientras veo nuestro reflejo en el espejo frente a mí.
-Me habías asustado. -Coloco mis manos en su cara y la levanto un poco para besarle en los labios.
-Haces bien al tener miedo -Baja su mano recorriendo mi espalda y la posa sobre mi cadera metiendo la punta de sus dedos por dentro de mi pantalón.
-¿Miedo de ti? -Digo intentando aparentar que no está haciendo que caiga rendida a sus pies.
-Miedo de enamorarte. -Al oírle decir eso me quedo unos segundos paralizada hasta que entre besos y caricias me hace caminar llevándome hasta la pared y con su cuerpo me aprieta contra ella. Entonces se da cuenta de que me he quedado callada e intenta cambiar de tema para no hacerme sentir incómoda. -¿Nos vamos de aquí? -Dice sin parar de besarme.
-¿Y los demás?
-Les decimos que te encuentras mal y que yo te acerco a tu casa.
-Dani, no me gusta mentirles... son como mi familia.
-¿Y qué les vas a decir? ¿Que te vas para meterte desnuda en mi cama?
-¿Y por qué en tu cama?
-Porque yo lo he dicho antes.
-¿Ese es tu argumento?
-¿No te vale?

-Claro que sí.

domingo, 25 de enero de 2015

Capítulo 19. Por Miki

Me bajo corriendo de la mesa y me coloco bien el pelo mirándome en el espejo, luego el vestido y por último intento colocar bien mis pensamientos.
Salgo del camerino con cuidado de que nadie me vea y voy corriendo a buscar a Ruth para que me retoque el maquillaje y tener así una coartada.
-¿Pero qué has hecho, Anna? ¡Se te ha ido todo el pintalabios!
-Es que...
-Además tienes la boca súper hinchada. -Dice interrumpiéndome. -A ver, ven que te lo arregle que no nos queda tiempo. -Me siento en la silla y por suerte no me vuelve a preguntar sobre el tema.
Llego a plató cuando el programa ya ha empezado, pero todavía estamos en el ranking y ninguno de los espectadores se ha dado cuenta; aunque Meri me mira y me señala al reloj que lleva en la muñeca con el gesto un poco serio.
Yo le pido perdón moviendo sólo los labios para no interrumpir el transcurso del programa y me vuelvo a colocar junto a las cámaras mientras Dani y Flo siguen haciendo lo que mejor se les da: hacer reír a la gente.
Vuelve a entrar un nuevo vídeo y mientras tanto los dos siguen intentando convencerme de que yo también participe, pero ni siquiera tengo guión y sigo negándome a saltar con el vestido con falda de vuelo que llevo hoy.
Segundos más tarde, otra vez estamos en directo y en cuanto empieza a sonar la música de Valdi, Dani me coge de la mano y tira de mí sin que me dé tiempo a reaccionar. Coloca su otra mano en mi cadera y comenzamos a bailar pegados al ritmo de la música. Flo nos mira y hace lo mismo con Meri, como no podía ser de otra forma y yo disfruto del momento como si fuera una niña pequeña. Todos a nuestro alrededor sonríen, pero sin duda alguna, la sonrisa que más destaca es la de Dani.
Meri se va y nos quedamos los tres. Al principio es todo muy light porque saben que siempre me quejo, pero cuando me doy cuenta estamos enzarzados en una batalla campal de corchopanes. Flo y yo contra Dani, que el pobre lee el guión lo más rápido que puede para que entre un nuevo vídeo y le dejemos de dar corchopanazos.
-Vaya paliza -Se queja Dani cuando ya no nos están grabando.
-¿No querías que entrara? Pues asume las consecuencias -Contesto yo divertida.
-¡Chicos! ¡Atentos que volvemos! -Dice Meri.
¡Pues tú fuera, que no tienes guión! -Me dice Dani sacándome de plano para que no volvamos a la misma guerra de antes.
-Dentro en 3... 2... 1... -La luz roja de la cámara se vuelve a encender.
-¿Y la rubia que había aquí antes? -Pregunta Flo fingiendo que me busca mientras mira a todos lados.
-Se ha tenido que ir por una movida... -Contesta mientras me sonríe. Presentan el último vídeo y mientras se emite se acerca para hablar conmigo.
-Cómo te pasas ¿No?
-Como en los viejos tiempos
-Me encanta cómo eres. -Dice mientras me coloca un mechón de pelo detrás de la oreja. Yo le sonrío y le doy un beso en la mejilla que al final acaba siendo en la comisura de los labios.
-¡Estamos dentro! -Dice Meri una vez más haciendo que Dani se separe rápidamente de mí y siga a lo suyo con Flo hasta que despiden el rankig.
El programa sigue y poco a poco vamos llegando al final con unas bonitas palabras de Flo hacia Miki.
-No nos podemos ir sin antes dedicarle este primer programa tan especial a alguien que nos ha dejado hace muy poco. Alguien que formó parte de todo esto desde el principio, que unió a esta gran familia que estáis viendo ahora mismo y a esa gran familia que hay más allá de la tele. El forma parte del equipo de mi vida y ahora más que nunca sé que sin su ayuda esto no estaría ocurriendo ahora mismo; así que quiero pedir un fuerte aplauso para que lo pueda oír allí donde esté y darle las gracias por acompañarnos durante tanto tiempo. Este programa va por ti, Miki. -Dani empieza a aplaudir, haciendo que le siga el resto del equipo y todo el público que está allí. Flo nos abraza a los dos y así cerramos el programa. Poco a poco nos vamos reponiendo y decidimos ir todos a tomarnos algo para celebrar que haya ido todo tan bien. No sabemos aún cuál será la audiencia, pero estamos contentos con el resultado y el público no ha parado de reír en todo el rato.
Ya sentados en el mismo bar de siempre, vamos comentando las anécdotas que han ido sucediendo durante el directo mientras cada uno se toma su cerveza, café o lo que haya pedido. Sólo hay una cosa que cambiaría y es que Dani está sentado enfrente de mí, pero tres sillas a mi izquierda y me muero de ganas por darle un beso.
Le miro varias veces pero él no se da cuenta. Está demasiado pendiente del móvil y casi no presta atención ni a lo que están hablando los demás.
Decido contar yo algo para ver si así consigo captar su atención, pero ni por esas, de modo que finalmente cojo yo mi móvil y les escribo un whatsapp.
"Esta tarde no querías quitarme las manos de encima y ahora parece que no existo"
En cuanto le llega, levanta la cabeza y me mira con una cara que no sabría decir muy bien qué significa hasta que vuelve a mirar su móvil y me contesta.

"La hemos liado... Vente al baño y hablamos"

sábado, 17 de enero de 2015

Capítulo 18. Tres minutos

-Bueno, Anna, ya ha llegado el momento ¿No? -Dice Flo justo antes de que la lucecita roja de mi cámara se encienda para enfocarme sólo a mí.
-¡Sí! Pónganse cómodos en casa porque ha llegado el momento que todos estabais esperando. -Me levanto de la silla y camino hacia delante de la mesa. - Ha llegado la hora de convertir el plató en una discoteca de la que tanto gustan a los nenes y a las nenas, la hora en la que unos simples tontacos contagian de risa el país y se convierten en héroes. -En ese momento empieza a sonar la canción que me escribió el grupo Héroes en Otra Movida y yo empiezo a bailar y cantarla como una loca hasta que acaba el estribillo. -¡Valdi! ¡Dale ahí! -Valdi pone una de esas canciones cañeras de discoteca y yo sigo bailando. -Sí amigos, levántense de sus sofás, sillas o donde sea que estén sentados, despierten al abuelo de la siesta y pónganse todos juntos a saltar porque ha llegado el momento del ¡Seeeeeeeis en ranking! -La cámara enfoca al croma vacío con el fondo puesto ya en realización para que se vea a través de la televisión y la música deja de sonar de repente. Sólo hay silencio, incluso por parte del público que no sabe qué está pasando hasta que Valdi pulsa una tecla que hace que se escuche "Pa panamericano". Dani y Flo entran en plano de salto y la música inunda el plató acompañada de gritos y aplausos de todo el público. Yo mientras me coloco junto a uno de los cámaras y observo embobada a esos dos niños grandes que se lo pasan genial juntos. Entra el primer vídeo y acto seguido comienza la publicidad.
-¡Estamos fuera! -Dice Meri en voz alta. Dani me sonríe y se lanza hacia mí para darme un abrazo.
-¡Dani! Aquí no. -Le digo en voz baja intentando apartarme.
-Lo siento. -Contesta algo nervioso por si alguien nos ha visto. -Tienes razón. -Agacha la mirada y yo me siento inmensamente culpable, pero no quiero que nadie se entere de esto hasta que no lo hayamos hablado; y mucho menos que se entere el público. Creo que, aunque hayan pasado ya 5 meses, piensan que sigo saliendo con Lucho y no me apetece montar ningún escándalo.
-¿Qué tal chicos? ¿Cómo lo estáis viendo? -Dice Flo mientras apoya una mano en mi hombro y la otra en el de Dani.
-¡Pues no sé los demás pero yo voy a tope! -Dani pasa su brazo por la espalda de Flo y ambos se sonríen.
-¿Y tú Anna? -Los dos me miran.
-Yo creo que está gustando mucho.
-Ahora vas a salir aunque sea un rato al ranking ¿No? -Me pregunta Dani con una cara tan tierna que me derrito.
-No que como es el primer día vais muy a tope y me vais a hacer daño. -Digo poniendo voz de niña pequeña.
-¡Venga, anímate! ¡Como en los viejos tiempos! -Insiste Flo.
-¿Pero tú has visto el vestido que llevo? ¡En cuanto me descuide voy a ser TT mundial! -Justo en ese momento, Valdi pone la música porno y todos nos empezamos a reír. -¡Ya estamos! -Bromeo fingiendo estar enfadada.
-Voy a beber agua. -Dice Dani que está agotado por el esfuerzo del ranking. -¿Os traigo algo?.
-No, gracias. -Contestamos Flo y yo al unísono. Dani se va y Flo empieza a hablar con Meri de lo que queda por hacer de escaleta. Mientras tanto, yo aprovecho y desaparezco del plató.
Voy a mi camerino y me aseguro de que sigo estando bien peinada y maquillada. Todo perfecto. Salgo cerrando la puerta detrás de mí y entro en el camerino de Dani asegurándome de que nadie me vea.
-Hola. -Digo un poco coqueta.
-¿Qué haces aquí? -Me rodea la cintura con su brazo haciendo que me pegue a su cuerpo. Yo le quito el vaso de agua de la mano, lo dejo sobre la mesa y me acerco despacio a su boca saboreando el momento. Dani coloca su mano en mi cuello y me aprieta aún más fuerte contra él. Nuestros labios se encuentran y se disfrutan temerosos de excederse y estropear el momento. Nos quedamos así durante un par de segundos, unidos sin movernos ni un centímetro, sintiéndonos cerca y a gusto pero un poco extrañados porque después de tantos años, por fin está ocurriendo.
-¿No te ha gustado la visita? -Pregunto aún con nuestras narices rozándose.
-Me ha encantado.
-Demuéstramelo. -Entonces nuestras bocas se vuelven a unir, pero esta vez con mucha más intensidad que la anterior. Con más pasión porque ya se conocen y con más ganas de tenerse la una a la otra. Dani me coge de la cintura y dando un rápido giro sobre sí mismo, me sienta sobre la mesa mientras seguimos sin dejar que entre nosotros corra una pizca de aire. Nos seguimos besando y nos apretamos el uno contra el otro con más fuerza a cada segundo que pasa. Mis manos van involuntariamente a su cadera por debajo de su camiseta y él introduce una de sus manos por debajo del vestido apretando con fuerza mi muslo. Me muerdo el labio a sabiendas de que esto no está bien, que no es el lugar ni el momento pero algo hay dentro de mí que no me deja parar de besarle.
En ese momento llaman a la puerta haciendo que Dani y yo nos quedemos paralizados mirándonos el uno al otro sin saber qué hacer.
-Dani -Dice Meri al otro lado de la puerta. -Volvemos de publi en tres minutos.
-¡Ahora voy! -Contesta todavía sin moverse lo más mínimo. Oímos como los pasos de Meri se alejan hasta que se vuelven a parar y llaman a la puerta de al lado.
-Anna. -Ambos nos tensamos sin saber qué hacer. -¡Anna! -Insiste Meri un poco más fuerte al ver que no le respondo. Sin decir nada, Dani sale corriendo de su camerino dejando la puerta cerrada y oigo cómo habla con Meri.
-Anna no está ahí, creo que está en el baño de abajo.
-Voy para allá entonces.
-¡No! Ya voy yo que le quiero gastar una broma.
-Vale pero rapidito que no da tiempo. Y aprovecha para mirarte al espejo y peinarte, que vaya pintas. -Dani se ríe nervioso. Se le nota que lo está pasando mal. -Venga, vamos para abajo ¿No? ¿Qué haces ahí pegado a la puerta?

-Ah, sí. -Las pisadas de los dos se van alejando y yo me quedo sin saber muy bien qué hacer. Y sí, tan sólo tengo tres minutos para que se me ocurra algo.

martes, 13 de enero de 2015

Capítulo 17. Anna Simon y Dani Martinez

Me despierto de la siesta con caricias, igual que lo llevo haciendo desde hace meses, pero cuando abro los ojos me doy cuenta de que no estoy donde siempre. Estamos en el despacho de Flo, tumbados en el sofá ¿Estamos? Me giro rápidamente sabiendo de sobra por sus caricias quien es mi acompañante.
-Dani. –Nos miramos a los ojos.
-Siento haberte despertado.
-¿Qué haces aquí? –Pregunto bastante confusa.
-Siempre dormimos juntos la siesta ¿No? –Yo miro hacia abajo y no le contesto. Sabe perfectamente que no es esa la respuesta que quiero. Él sonríe y me acaricia la cara. –Siento haberme ido antes casi sin avisar y sin dar explicaciones.
-¿Y por qué has tardado tanto en volver?
-Necesitaba pensar en lo del beso de antes.
-Dani, no he sido yo quien te ha besado a ti. –Digo algo molesta mientras me siento en el sofá para no estar tan cerca de sus labios.
-Ya lo sé. –Se sienta a mi lado y me coge de la mano. –Lo siento. Esto no está bien, Anna.
-¿Qué es lo que no está bien? –Poco a poco me voy poniendo más furiosa. Es él quien ha hecho que todo cambie y pretende ahora que yo le dé alguna solución, pero esta vez va a ser él quien se las tenga que arreglar solito.
-Todo, Anna. No está bien que nos besemos, que durmamos juntos, que nos acariciemos. No aguanto más.
-Está bien. Si quieres que esto se acabe, perfecto. –Intento contener las lágrimas pero ya casi no veo a causa de que mis ojos se van inundando cada vez más.
-No quiero que se acabe. –Se agacha frente a mí y me seca las lágrimas con sus dedos pulgares. –Eso es lo que te estoy diciendo, que no quiero que se acabe nunca. Que quiero estar a tu lado dándote lo que tú te mereces. Que no eres una cualquiera con la que paso el rato y ya está.
-Dani no te entiendo. –Miro al suelo incapaz de mirarle a los ojos. –No está bien que durmamos juntos pero quieres estar a mi lado. De verdad que no te entiendo. –Dani apoya sus brazos sobre mis piernas y me acaricia la cintura con sus manos.
-Quiero que durmamos juntos siendo mi persona especial. Que cuando nos acariciemos no tengamos que sentirnos culpables porque sólo seamos amigos y que si necesito besarte cada vez que te veo no tenga que hacerlo en el cuello, sino en los labios como realmente me apetece. Quiero estar contigo, Anna. –Sonrío al escucharle hablar y cuando acaba le acaricio la frente y le coloco bien el flequillo sin parar de mirarle a los ojos. Él me abraza con fuerza y yo hago lo mismo. Siento como su corazón late tan deprisa como el mío y daría lo que fuera por quedarme así durante horas.
Llaman a la puerta y Flo entra haciendo que nos separemos.
-¡Venga chicos que empezamos!
-Ya vamos –Contesta Dani bastante más relajado que yo. En ese momento Fo ve mis lágrimas y se acerca rápidamente a mí.
-¿Estás bien, Anna?
-Sí, no te preocupes. Son los nervios del estreno y la presión, que pensaba que Dani no llegaba… No sé, se me ha venido todo encima. –Dani se coloca junto a mí y me acaricia la espalda sin que Flo pueda verlo
-Pero Dani ya está aquí, así que venga, tranquilízate ¿Vale?
-Sí, ya estoy más tranquila. –Digo respirando hondo.
-¡Corre a maquillaje a que te retoquen un poco y al plató de cabeza que queda menos de media hora!
Le hago caso y minutos más tarde me encuentro casi a oscuras junto a Dani esperando a que Flo diga nuestros nombres para salir en directo.
-Si no fuera porque Legi nos está apuntando con la cámara te daría un beso como el de esta mañana. –Dice susurrándome al oído y se separa rápidamente para no levantar sospechas. Yo sonrío al mismo tiempo que me sonrojo y me quedo sin saber qué decir, lo cual hace que Dani se suelte aún más. –Ven, que te coloco bien el micro. –Lleva sus manos a mi escote y mueve un poco el micro lentamente mientras me mira a los ojos derritiéndome con su media sonrisa hasta que oímos a Flo empezar la presentación del programa y Dani se vuelve a separar de mí.
-Y este manicomio no sería tan maravilloso sin ¡Anna Simon y Dani Martínez! –El público aplaude como nunca antes lo había hecho. Las gradas están llenas a pesar de que hemos ampliado el aforo casi al doble de lo que teníamos antes.  Sin darme tiempo a reaccionar, Dani me coge en brazos y me lleva hasta donde está Flo haciendo que el público se vuelva loco.
-¿Y esto? –Pregunta Flo
-Como los recién casados cuando estrenan cas ¿No? Pues yo estreno programa y llevo en brazos a la churri
-¡Con lo elegante que te estaba quedando y has tenido que decir lo de la churri! –Digo fingiendo estar molesta. Y lo finjo porque frente a las cámaras cada uno tiene su papel, aunque  a mí en este programa me va a costar demasiado estar rechazando a Dani constantemente.
-¿Y a mí quién me lleva en brazos? –Pregunta Flo sacando barriga.
-¡Yo te llevo!- Contesto mientras lo intento, pero no consigo levantarlo ni un palmo del suelo.
-¡Trae abuela, que te ayudo! –Dice Dani. Al final conseguimos levantarlo sólo un poco cada uno por una pierna, pero el público se ha reído y eso es lo que nosotros queremos conseguir.
-Bueno, vamos a estrenar la mesa ¿No? –Los tres nos giramos y nos colocamos alrededor. -¿Qué os parece? He tenido que reciclar un poco porque no nos quedaba presupuesto, pero no ha quedado mal ¿A que no?  -Para este programa los de atrezzo han hecho una auténtica maravilla y la han dividido en tres partes. La de la izquierda, que es la que me corresponde a mí, es un trozo de la mesa de Tonterías las justas; la de la derecha es de Otra movida; y la del centro es de Así nos va.
-Los dos trozos de los lados me gustan, pero lo del centro no me suena  -Dice Dani mirándonos a los dos.
-Yo creo que sólo le suena a mi suegra que era la única que veía el programa. –Todos nos reímos y nos vamos a sentarnos cada uno en nuestro sitio.
-Que bien los tres aquí otra vez juntos ¿Verdad?
-Sí, a ver cuánto aguantamos. –Contesta Flo.

-A mí esta vez no me echan. Yo me agarro aquí a mi silla y no me mueve ni Dios. –Dice Dani aferrándose a la silla como si fuese lo único que le queda en la vida. Yo le miro muerta de la risa hasta que él me mira a mí y el tiempo alrededor se nos para.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Capítulo 16. La última parte

Todo está oscuro. El ruido ensordecedor del público aplaudiendo inunda el plató, pero yo sólo soy capaz de oír los latidos de mi corazón a mil por hora y sentir el fuerte bombeo de la sangre que me recorre todo el cuerpo. Dani me aprieta fuerte la mano y comienza a caminar decidido tirando de mí. No hay vuelta atrás, sólo la posibilidad de que falle la música o algún foco y podamos atrasarlo aunque sea unos minutos.
Me viene a la mente mi primera actuación en Tu cara me suena. Me sentía completamente igual, aunque en ese momento estaba sola. Ahora tengo a Dani sosteniendo mi mano con fuerza, transmitiéndome ese positivismo que tanto le caracteriza.
Llegamos a oscuras al centro del plató donde está el banco en el que se desarrolla el comienzo de nuestra coreografía. Nos sentamos y Dani me da un beso en el cuello de los que hacen que se te erice la piel. Apoya su frente en mi cabeza y me susurra tan solo dos palabras que me hacen estar en paz.
-Estoy contigo.
La música comienza a sonar y sin necesidad de pensar los movimientos, comenzamos a movernos de forma natural, acostumbrados ya por tantas horas de ensayo. Su mano en mi brazo, su boca en mi cuello, mi pierna rodeando la suya. Nos separamos y nos volvemos a unir en un baile de amor y desamor, de personas que quieren estar juntas y no pueden, de nosotros.
Llega la parte final en la que Dani sólo tiene que seguirme caminando y soy yo la que tiene que hacer multitud de pasos y giros hasta tumbarme delicadamente en el suelo y colocarme en posición fetal. Es ya el turno de Dani, que me coge del pie y tira de mí deslizándome un poco sobre el escenario, se tumba a mi lado y pasa por encima de mí, aunque yo tan sólo le veo la espalda. Entonces clava la rodilla en el suelo, me mira, me acaricia suavemente la cara, se pone de pie y tira fuertemente de mi mano cogiéndome en brazos. Mis piernas rodean su cadera y nos apretamos fuerte el uno contra el otro tal y como nos dijo Lola. Nos miramos a los ojos, unimos nuestras frentes y hacemos que nuestras narices se rocen. Ese era el final pactado. Recuerdo perfectamente cómo en los ensayos bromeábamos diciendo que el público se quedaría con ganas de más y yo pensaba que la que se quedaba con ganas de más era yo, pero hoy en el escenario parece que también él siente lo mismo. Recorre mi espalda con su mano derecha subiendo hasta mi nuca y me sorprende con un beso que pensé que nunca llegaría. Un beso cálido que me deja paralizada. Aturdida, sin saber muy bien lo que significa.
-¡Bueno, bueno, bueno! –Oigo decir a Mónica entre los aplausos de la gente. - ¡Cuánta pasión sobre el escenario!
Yo apoyo mis pies sobre el suelo mientras Dani agacha la cabeza y nos colocamos junto a Mónica que nos saluda y nos da dos besos.
-¡Pero qué bien habéis estado! ¿Y ese beso final? A mí me habéis matado. –Yo no contesto, no sé hacerlo.
-Nunca está de más dar un poco de espectáculo ¿No? –Dice Dani mientras mete las manos en los bolsillos para hacernos ver a todos que está muy tranquilo.
-¿Pero lo teníais pactado, Anna? –Me pregunta Mónica que se da cuenta de que estoy un poco ida.
-A mí me ha pillado tan de sorpresa como a ti. –Miro a Dani buscando una explicación, pero él ni siquiera se da cuenta.
-¡Tú lo que eres es un listo! –Bromea Mónica mientras le da un golpecito en el hombro.
-Bueno, no voy a negar que me he aprovechado un poco de la situación. –Contesta él riéndose.
-Está bien, vayamos a ver qué os tiene que decir el jurado. –Mónica rodea mi cintura por detrás con su mano y nos lleva frente a la mesa con aquellos tres grandes del baile. Comienzan a hablar, pero tan sólo soy capaz de oír algunas frases. “Se notaba que había química”, “Os compenetráis muy bien”, “Me ha encantado ese beso final”, “Se nota que habéis pasado mucho tiempo juntos”, “Habéis sido muy generosos el uno con el otro”…
Terminamos de grabar y vamos directos al camerino. Dani no comenta nada del beso y yo necesito saber si para él ha significado algo. Entramos dentro y cierro la puerta, cojo fuerzas y sin pensármelo demasiado para no acabar echándome atrás, me decido a preguntárselo.
-Oye, ve cambiándote tú que yo tengo que hacer una llamada. –Dice antes de que me haya dado tiempo a hablar y se va.
Yo me quedo pensativa, pero tampoco me concedo demasiados minutos porque sé que vamos con el tiempo muy justo y ya nos está esperando el coche que nos llevará a la Calle Alcalá. Me desnudo rápidamente y me pongo los vaqueros y la camiseta con las Converses que llevaba antes. Cojo el bolso y saco el móvil por si me ha llamado alguien, pero tan sólo tengo un whatsapp. De él.
“Vete ya. He hablado con Flo y llegaré más tarde”
No entiendo nada, pero me limito a hacerle caso y me subo al coche que me esperaba en la puerta. En menos de media hora llego al otro plató y el ambiente que se respira allí es totalmente diferente. Todos me saludan alegremente, me preguntan por la grabación e intentan tranquilizar mis nervios causados por el estreno.
Mientras tanto, yo me sigo preguntando dónde estará Dani y por qué se comporta tan raro conmigo si ha sido él quien me ha besado a mí y no al revés.
Hacemos un último ensayo de algunas secciones y a la hora de comer sigue sin haber aparecido. Hay un hueco vacío en la mesa justo en frente de mí, donde él se sentaba siempre en los otros programas. Su sitio.
Cuando acabamos de comer quedan tan sólo dos horas para el estreno y sigo sin tener noticias de Dani, así que voy al despacho de Flo en busca de respuestas.
Llamo a la puerta dando dos golpecitos con los nudillos y entro sin esperar respuesta como hago siempre y le veo sentado frente a su escritorio viendo algunos de los vídeos que entrarán en la escaleta de hoy.
-Hola padre. –Digo mientras me siento en el sofá.
-Hola Saimon ¿Qué pasa?
-Nada… Es que estoy preocupada por Dani ¿Sabes dónde está?
-Ni idea. –Contesta despreocupado.
-Pero estrenamos en menos de dos horas ¿Y si no aparece?
-Anna, Dani nunca nos ha fallado y hoy tampoco lo hará.
-¿Y si le pasa algo? Estaba muy raro cuando acabamos de grabar esta mañana.
-En ese caso él sabe que somos una familia. Si en algún momento quiere hablar conmigo no dudará en hacerlo. –Yo agacho la mirada sin estar todavía convencida del todo. –No te preocupes, Anna. Seguro que está bien. –Se levanta de la silla y camina hacia la puerta. –Me voy a ver cómo van las cosas en el plató ¿Te vienes?

-No, creo que me voy a quedar aquí un rato. –Flo se va cerrando la puerta tras él y yo me tumbo en el sofá pensando en ese beso, echando de menos cuando ayer mismo dormimos juntos la siesta y hoy en cambio hace horas que no tengo noticias de él.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Capítulo 15. Todo va a salir bien

Ya ha pasado un mes desde aquella sesión de fotos para el programa. Un mes desde que Dani y yo decidimos que sólo éramos amigos y lo seguiremos siendo para siempre. Un mes desde que nos hemos vuelto inseparables de nuevo.
Cada mañana me llama a las 9 para que desayune. Luego viene a recogerme en el coche o a veces vamos dando un paseo y ensayamos toda la mañana la coreografía de ¡A bailar! Normalmente nos duchamos allí mismo y vamos juntos a comer a algún sitio. Cada día elige uno dónde, aunque a veces lo convenzo y elijo yo dos días seguidos o incluso tres.
Después me lleva a su casa y nos echamos una siesta juntos, abrazados sin ninguna otra intención que dormir. Me pasa la mano por la cintura y yo la agarro con fuerza sintiendo que lo tengo cerca. Quizás sea una tontería pero me gusta despertarme y sentir en mi pelo su respiración. Pausada, tranquila.
Luego solemos ver una película o serie que pongan en la tele y a veces me quedo un rato más para jugar con él a la Play. Nunca imaginé que me pudiera me gustar tanto el Fifa, pero a veces hasta he conseguido ganar a Dani en algún partido. AL final hemos acabado haciendo una liga en la que él está bastante por encima mía, pero sé que tarde o temprano acabaré siendo más buena que él, aunque sólo sea para poder picarle. Me gusta mucho cuando se pica, sobre todo si el motivo soy yo. Se pone nervioso e intenta disimularlo con bromas, pero nos conocemos demasiado bien como para que no se nos noten las cosas.
Sobre las 7 o las 8 de la tarde me acompaña a casa y nos despedimos en mi portal hasta la mañana siguiente y así hemos llegado a crear un vínculo que estoy segura se va a notar hoy en la grabación de !A bailar!
Nunca pensé que Dani se fuera a tomar todo esto tan en serio, pero podría decir que incluso lo hace ya mejor que yo. El baile es precioso y la verdad es que me parece mentira que ya hoy sea el día. Estoy muy ilusionada por ver el resultado final, con la iluminación correcta y el vestuario, que por cierto es precioso; pero también me da pena que todo esto acabe. Sé que seguiré viendo a Dani todos los días porque... Ahí viene la sorpresa: ¡Hoy también se estrena Manicomio Maravilloso!
Estamos todos muy ilusionados por este día, el equipo está revolucionado y encima Dani y yo vamos a llegar al plató de Alcalá a lo justo. Incluso vamos a grabar primero nuestra coreografía y luego ya en producción la pondrán al final porque si no no nos da tiempo de presentar por la tarde.
El caso es que aquí estoy nerviosa perdida dando vueltas en la cama esperando su llamada para que mi día empiece bien. Ayer mismo me llamaron para decir que vendría a buscarme un coche de producción que me llevara al plató de Globomedia, es decir, que no me recogería Dani, así que al menos hoy no me pienso levantar de la cama hasta que no oiga su voz al otro lado del teléfono. Doy vueltas y vueltas pensando en cómo sería despertarme con él también por las mañanas. Seguro que está guapísimo con los ojos medio cerrados mientras sonríe por empezar un nuevo día con una vida que le encanta.
Por fin suena el móvil y me siento rápidamente en la cama para cogerlo.
-¿Dani?
-Buenos días preciosa.
-Buenos días. –Contesto mientras me ruborizo. Todavía no me acostumbro a que me lo diga cada mañana.
-Estás nerviosita ¡Eh!
-¿Por qué lo dices? –Me conoce demasiado bien.
-Porque la voz que tienes hoy no es la que tienes todas las mañanas de recién levantada con la babilla colgando todavía. –Dice riendo.
-Imbécil. –Yo también me río.
-Anda, desayuna bien que hoy vamos a necesitar mucha energía. Te veo luego ¿Vale?
-Hasta luego, Billy Elliot.
-Hasta luego, Sara Baras.
El coche llega justo a la hora prevista y como era de esperar, yo todavía no estoy lista. Minutos más tarde bajo corriendo por las escaleras y miro al chófer pidiendo perdón. Abro la puerta, me siento, la vuelvo a cerrar y es entonces cuando me doy cuenta de que tenemos un acompañante.
-¡Dani! No sabía que venías conmigo.
-Pues aquí estoy. –Le doy un abrazo y le beso el cuello efusivamente. Desde hace un tiempo se ha convertido en nuestra forma especial de demostrar que nos queremos y como ambos estamos solteros no nos tenemos que preocupar de que le moleste a nadie.
-No sabes la alegría que me has dado. –Me acerco un poco sentándome a su lado y coloco su mano en mis piernas para que me resulte más cómodo hacerle caricias por el brazo. –Cuando hago este camino contigo es… no sé, es como un ritual. Si no vamos juntos no nos sale bien la coreografía.
-Entonces hoy nos va a salir estupenda. –Dice mientras sonríe y me da un beso en la cabeza. –Tranquilízate. Ya verás como sale todo genial.
-¿Pero cómo estás tan relajado?
-Anna, es un baile que hemos ensayado mil veces. Todo irá bien.
-¿Y el estreno luego?
-También hemos hecho suficientes programas juntos. Ya sabes que cuando alguno de nosotros nos juntamos para hacer algo siempre sale algo grande.
-Tienes razón. –Contesto ahora algo más tranquila.
-Como siempre. –Dice alzando la barbilla.
-Como siempre no.
-Como siempre sí. –Y una vez más, nos volvemos a picar.
Llegamos por fin a Globomedia y nos llevan al camerino para que empecemos a prepararnos.
-Vaya… dos personas y un solo camerino. Muy hábiles. –Digo algo molesta.
-No pasa nada, vístete tú primero y luego me visto yo.
-No, no hay tiempo. Venga, los dos a dentro. –Dice el encargado de forma antipática mientras nos empuja hacia el camerino y cierra la puerta. Nos quedamos solos mientras nos miramos incómodos por primera vez desde hace un mes.
-¿Cómo lo hacemos? –Digo nerviosa.
-No sé… ¿Nos damos la vuelta y así ninguno ve nada? –No me molesta que Dani me vea en ropa interior. Incluso me gustaría que ocurriera para ver cómo me mira, pero lo que no quiero es que él se dé cuenta de que yo le miro a él y se estropee esta relación tan increíble que tenemos ahora.
-Vale. –Digo algo decepcionada al ver el poco interés que tiene Dani en mí.
Finalmente nos damos la vuelta y nos desnudamos. Me pongo el vestido, de gasa roja hasta el suelo con picos en la parte de la falda haciendo el filo desigual y los tirantes muy finos que se cruzan en la espalda dejándola prácticamente al descubierto. Por suerte para la coreografía vamos descalzos, así que no me tengo que subir a ningunos zapatos de tacón, pero me pongo unas zapatillas que me han dejado hasta el momento del baile.
-Ya estoy lista ¿Y tú?
-Sí.
Nos damos la vuelta y soy incapaz de disimular mi cara de asombro. Aún está abrochándose los últimos botones de la camisa de lino beige, pero está guapísimo conjuntándola con esos pantalones marrones y los tirantes caídos.
-Vaya tipazo se gasta la rubia ¿No? –Dice Dani cogiéndome de la mano para hacerme girar sobre mí misma.
-¿Tú crees?
-Lo confirmo, pero ahora no hay tiempo para halagos. Vamos a que nos peinen si no quieres que venga otra vez a echarnos la bronca. –Abre la puerta y me deja salir a mí primero. Vamos por el pasillo correteando mientras jugamos a que él me persigue para hacerme cosquillas y yo la verdad es que me dejo un poco. Llegamos a la sala de maquillaje y Dani da dos golpes a la puerta y la abre.
-¿Es aquí lo de chapa y pintura?
-Adelante. –Entramos y ya están sentados casi todos los concursantes. Dani como siempre empieza a hablar con todos y yo me siento donde me indican para empezar con el trabajo. Al rato noto una mano sobre la mía y veo que Dani se ha sentado justo a mi lado y me sonríe. Mira al peluquero y luego se acerca un poco a mí pare decirme algo bajito.
-Cuidado, Simon, que a ti con este gremio se te mueve algo por dentro. –Dice bromeando.
-Sí, las ganas de darte una hostia se me mueven. –Vuelve a sonreír satisfecho por haberme picado y sigue luego charlando con los demás. Esta vez no tardan mucho en dejarme lista porque me han dejado el pelo suelto y me han maquillado con tonos naturales.
Mientras andamos camino del plató oímos a Mónica presentarnos y Dani me aprieta fuerte la mano. Yo agarro con la otra su cuello y lo beso.
-Todo va a salir bien.

“¡Así que demos un fuerte aplauso a nuestra pareja de artistas invitados. Ellos son Anna Simon y Dani martinez!”