Suspiro sin poder reprimir la sonrisa al pensar en el rato
que he pasado con Dani. Le echaba tanto de menos y teníamos tanto que contarnos
que estas 5 horas juntos se nos han pasado volando. Incluso me ha acompañado
hasta la puerta de la productora para poder seguir contándome la que liaron él
y sus amigos la última vez que salieron por León.
Me habría encantado que se quedara un poco más de tiempo
conmigo… Al fin y al cabo hasta las ocho de la tarde no empiezan a maquillarme
para el programa de hoy y mientras tanto, aquí en mi camerino no hay mucho que
hacer.
Dos golpecitos en la puerta trasladan mis pensamientos al
mundo real y me levanto nerviosa del pequeño sofá deseando que sea él.
-Adelante. –Digo alzando un poco la voz para que se escuche
al otro lado mientras me peino un poco con las manos. El rato que llevo tumbada
me debe haber dejado el pelo fatal. La puerta se abre un poco y Marron asoma la
cabeza.
-¿Se puede?
-Sí, claro… -Contesto un poco decepcionada.
-Me ha dicho Pablo que hoy tenemos musical. Te dejo aquí la
letra y lo ensayamos en media hora.
-Vale, gracias. –Alargo el brazo para coger los papeles y nos
despedimos con una sonrisa. Agacho la mirada para ojear un poco las canciones
de esta noche, pero justo cuando se está cerrando la puerta, ésta se vuelve a
abrir.
-¿Estás ocupada? –Levanto rápidamente la cabeza y le veo
frente a mí con una mano en el bolsillo y la otra en el pomo.
-No, pasa, pasa. –Voy corriendo hacia donde está él, le doy
dos besos y cierro la puerta para que tengamos un poco más de intimidad. -¿Qué
haces aquí?
-No sé, me apetecía volver a verte. –Sonríe y me derrito ante
él.
-Yo también estaba pensando en ti justo ahora, Dani. –Casi
sin darnos cuenta, nos vamos acercando el uno al otro. Le miro a los ojos,
luego a los labios y de nuevo a los ojos hasta que se lanza y coloca su mano en
mi nuca para atraer mi boca a la suya. Me besa. Le beso. Nos acariciamos con
dulzura pero también con prisa por recuperar todo el tiempo perdido. Mientras
me aprieta contra él, hace que caminemos hasta que se sienta en el pequeño
sillón donde yo estaba hace tan solo unos minutos. Yo me coloco de rodillas
sobre él con una pierna a cada lado de su cadera y sostengo su cara con mis
manos para seguir besándole. Siento como si todo lo que nos tenemos que decir
lo estuviéramos haciendo a través de interminables besos y caricias que no
podemos reprimir.
-Hace mucho que deseaba que este momento llegara.
-¿Cuánto? –Digo sin parar de besarle deseando oírle decir lo
que siente por mí.
-No lo quieras saber. –Contesta sonriendo de medio lado y me
muerde la barbilla para quitarme luego la camiseta en un movimiento brusco y
llevar su boca al filo de mi sostén. Yo me muerdo el labio inferior y cierro
los ojos disfrutando del momento mientras rodeo su cuello con mis manos.
-¿Cuánto tiempo? –Vuelvo a insistir al mismo tiempo que
coloco mi cara frente a la suya y le miro a los ojos. Se queda pensando si
decírmelo o no y le beso suavemente para ayudarle a tomar la decisión.
-Desde que probé tu piel por primera vez. –Me vuelve a besar
y baja poco a poco hasta mi cuello, pero yo me quedo quieta sin saber muy bien
a qué se refiere, de modo que vuelvo a sostener su cara con mis manos y la
coloco frente a la mía.
-¿Desde el beso en Tonterías las justas?
-¿Qué? –Dice algo despistado. –Me refiero a lo de esta noche.
-¿Esta noche? Pero si eso fue un sueño, Dani.
-¿Y esto qué es? –Y de un sobresalto me despierto con el
corazón latiéndome a toda velocidad y la respiración entrecortada. Llevo mi
mano derecha a mis ojos y los cierro tras ella, respiro hondo y suspiro. Miro a
mi alrededor y no hay nadie en mi camerino. Ni rastro de Dani, nada; y en
cambio siento como si se acabara de ir de mi lado. Siento su aroma, su tacto en
mi piel. Siento que hace tan solo un par de horas que nos despedimos y aún así
ya le necesito.
Busco el móvil en el bolso, abro whatsapp y deslizo mi dedo
por la pantalla hasta que encuentro la última conversación con Dani y veo que
está en línea. Pensaba dejarle un mensaje y que me contestara cuando lo viera, pero
ahora lo va a ver enseguida… Me ruborizo un poco y me pongo nerviosa imaginándole
en su casa al otro lado del móvil leyéndome. Me lo pienso un par de minutos y
finalmente empiezo a escribir.
“He hablado con mi abogado y me ha dicho que tienes que
borrar la foto que me has hecho esta tarde pintando en la valla, que me puede
causar problemas *carita guiñando*”
“No te preocupes, que a las personas mayores como tú no les
meten en la cárcel por pintar en las fachadas” –Sonrío. Cómo le gusta llamarme
abuela…
“No es eso lo que le preocupa, sino que sepan que he estado
contigo. No eres una buena compañía, Martínez”
“Eso significa que no nos vamos a poder ver más?”
“No sé… qué más opciones hay?” –Me encanta que volvamos a los
tiempos de antes cuando podíamos alargar una broma todo el tiempo que nos fuera
posible y con eso nos servía para distraernos toda la tarde.
“Podemos vernos en secreto, como Romeo y Julieta” -¿Cómo Romeo
y Julieta? ¡Pero si esos dos estaban enamorados! ¿Qué habrá querido decir con
eso? Me pongo tan nerviosa que me cuesta hasta escribir.
“Creo que ese no es un buen ejemplo, al menos yo no quiero
acabar como ellos”
“Te refieres a acabar enamorados? Porque luego bien que
sueñas cosas indecentes *Carita sugerente*” –Sonrío, pero lo hago de vergüenza
¿En qué momento se me ocurrió contárselo?
“Idiota”
“Siempre te han gustado los idiotas o sólo te pasa conmigo?”
“Y tú? Siempre vas tan subidito conmigo o eres capaz de
tratarme decentemente algún día?”
“Mmmm… No sé. Te paso a buscar esta noche y lo comprobamos?” –¡Sí,
claro que sí! ¡Ven a buscarme y llévame a donde quieras! Aunque si le digo eso
quizás se asuste un poco…
“Suena tentador pero… las abuelas necesitamos descansar” –Cierro
los ojos y deseo con todas mis fuerzas que insista un poco más.
-“Te prometo dejarte pronto en tu casa” -¿Y por qué tengo
tantas ganas de verle? ¿Tanto nos hemos echado de menos que ahora no soy capaz
de quitármelo de la cabeza?
-“Bueno… ya sabes que no me pueden ver contigo” –Me encanta
que me insista, que demuestre que de verdad le apetece verme.
-“Entonces iré de incógnito. Paso a recogerte a las 22:30 a
la productora y no hay más que hablar. Besos.” –Y donde antes ponía “en línea”,
ahora sólo aparece “ult. Vez hoy a las 19:52”.
Cuando has narrado lo del sueño he soltado en alto "Mierda! Que mala persona es!" Que me lo estaba creyendo joooo *carita triste del wasap* JAJAJA
ResponderBorrarSiguiente por fi por fi PLIS! ;))
pero como puedes dejarnos asi? y lo del sueño? nooo! que se haga realidad ya :) siguiente
ResponderBorrarPues nada, aqui muerta me he quedado...
ResponderBorrarMe ha encantado amooor!!! Que cuquis por favooor! Y esos sueños de Anna e.e tienen que hacerse realidad hombre jajaja Espero el siguiente ansiosa!
Besiiis <3
PD: Me encanta como escribes! :)
Yo solo voy a decir SIGUIENTE!! Me encanta ese pique que hay entre los dos *___*
ResponderBorrarHIJA DE PUUTTTTTTTTTTTTTAAAAAAAAAAAAAA QUE EL SUEÑO CREÍA QUE ERA VERDAD CABRONA!!! (Todo con amor eh)
ResponderBorrarDios de mi vida... que me he puesto nerviosa con la conversación por whatsapp... creía que después de lo del sueño, la primera parte del capítulo, no podía mejorar, pero es que la segunda... OH MAIGÁ, y tengo que decirte que me encanta ese rollito de Romeo y Julieta *carita sugerente* me guzta, me guzta y yo no puedo esperar hasta el jueves eh!!
Te quiero.