jueves, 8 de mayo de 2014

Capítulo 7. Comiéndote a besos.

Suena el despertador, lo apago y segundos más tarde me levanto de la cama de un sobresalto al recordar que hoy es el día. Lunes. Primer ensayo de A bailar con Lola… y con Dani. Un cosquilleo recorre mi cuerpo de los pies a la cabeza, haciendo que se me encoja el estómago y se me forme un nudo en la garganta.
El jueves fue el día de la reunión. Luego fui con Dani a tomar un par de cervezas y estuvimos toda la tarde hablando hasta que me acompañó a la puerta del Hormiguero. Cuando salí de trabajar, allí estaba él, esperándome con una flor hecha con globos en la mano y con esa sonrisa que me derrite. Fuimos a pasear, bailamos en medio de la calle convirtiéndonos en uno de los temas más hablados en toda España y luego estuvimos a punto de besarnos... O al menos eso es lo que a mí me pareció. El resto de la noche Dani estuvo muy raro. Seguía comportándose conmigo de forma muy cariñosa, pero cuando se daba cuenta de que intimábamos un poco, se volvía rápidamente tan frío como el hielo y así se podía quedar unos minutos hasta que poco a poco se iba derritiendo de nuevo.
Me llevó a cenar a un puesto de perritos que había en Gran Vía y con la comida todavía en la mano, me hizo subir hasta la azotea del edificio que está justo al lado del que tiene el cartel enorme de "Schweppes" en la fachada; y allí, sentados en el filo con los pies hacia afuera, pudimos comernos los hot dogs iluminados por las enormes letras blancas con el fondo de colores y viendo pasar los coches bajo nuestros pies mientras compartíamos risas, anécdotas y alguna que otra tímida carantoña.
Luego me acompañó a casa donde nos despedimos con un beso en cada mejilla a causa de lo cobarde que puedo llegar a ser y desde entonces no he vuelto a saber de él. Ya han pasado tres días sin una llamada, ni un sólo whatsapp. Tres días en los que no paro de pensar, de darle vueltas a todo y de intentar comprender por qué se comporta así; y sobre todo, por qué yo tampoco he intentado hacer nada para solucionarlo.
Abro el primer cajón del armario y saco las mallas negras que uso para hacer deporte. Es decir, que todavía tienen la etiqueta puesta. Se la quito antes de ponérmelas y para la parte de arriba cojo una camiseta holgada gris con cuello ancho de estas que acabas todo el día con un hombro tomando el fresco. Me calzo las zapatillas de deporte y me recojo el pelo en una coleta alta. Me miro al espejo y, a decir verdad, muy sexy no estoy, pero se supone que vamos a bailar y a sudar ¿No? ¿No pretenderán que aparezca con el vestido de la coronación del cava? Me maquillo lo justo para darme un poco de color a la cara, me cuelgo el bolso al hombro, meto dentro las llaves, me pongo las gafas de sol, cojo el móvil y salgo de casa mientras llamo a un taxi que no tarda más de 5 minutos en llegar.
Una vez dentro, saco del bolso el paquete de galletas Príncipe que llevo siempre encima y consigo comerme dos a pesar de no tener nada de bebida que me ayude a bajarlo todo.
Unos 25 minutos más tarde, llego a la dirección que me dieron para ensayar, pago al taxista y salgo del vehículo mientras miro el reloj. Debería haber llegado hace ya 5 minutos, pero estoy todavía tan indecisa con lo de Dani que no sé aún cómo enfrentarme a Dani; de modo que me enciendo un cigarro y lo consumo lentamente intentando tranquilizarme mientras reproduzco en mi mente las posibles formas de pedirle explicaciones por desaparecer así sin más.
Con la última calada me decido a ir de frente y dejarle bien claro que no puede pasar casi un día entero conmigo y luego olvidarse de mí. Y quiero que sepa que estoy enfadada, que así no se trata a una amiga.
Entro en el edificio dando grandes zancadas y con semblante serio. Tengo tanta energía ahora mismo que incluso subo por las escaleras en lugar de esperar el ascensor. No quiero perder ni un segundo más y al fin y al cabo sólo es un piso.
Una vez arriba, levanto la cabeza y veo que Dani ya ha llegado, como era de esperar, pero también está allí Lola. Parece que voy a tener que dejar los reproches para después… Carraspeo un poco con la garganta para que ambos dejen de hablar entre ellos y vean que ya he llegado.
-¡Anna! ¡Ya pensé que te habías acojonado y no venías! –Dice haciéndose el graciosillo. Yo contesto con una sonrisa claramente forzada, pero parece que no se da cuenta y se lanza hacia mí para abrazarme. Me frota la espalda con la mano y antes de separarse la coloca sobre mi nuca y me deja un beso en el cuello que eriza mi piel al instante. Se queda a mi lado rodeándome la cintura y aprovecha que Lola se acerca también a nosotros para hacer las presentaciones. –Lola, esta es Anna. Anna, esta es Lola.
-Encantada. –Digo mientras le doy dos besos ¿Por qué Dani no aparta la mano ni siquiera cuando me separo de él?
-Lo mismo digo, aunque ya había oído hablar de ti. –Dice Lola sonriendo.
-Pues yo he visto los ensayos de los concursantes y he de decirte que les das mucha caña. A mí por favor ponme algo facilito. –Dani y Lola se ríen y yo no puedo hacer otra cosa que intentar disimular mi cara de miedo ante lo que se me avecina.
-Al principio todos decís eso y luego me acabáis pidiendo cosas que ni siquiera algunos bailarines son capaces de hacer.
-Bueno, tampoco nos emocionemos que yo de baile… sé más bien poquito. –Dice Dani haciendo ver por fin que tiene tanto miedo como yo, lo cual me tranquiliza bastante. Al menos partimos del mismo nivel.
-Bueno, vamos dentro y empezamos ¿No? –Lola abre la puerta que tenemos a la izquierda y nos deja pasar a los dos primero. Aquello es enorme, mucho más de lo que se ve en televisión y todo está lleno de espejos, luces y altavoces.
-¡Qué nervios! –Digo dando pequeños saltitos con los pies juntos y los puños cerrados flexionando los brazos frente al pecho. -¿Qué tipo de baile nos toca?
-Paso a paso, Anna. Primero tenemos que calentar.
-Los preliminares son importantes, cuqui. –Dice Dani sonriendo de medio lado justo antes de guiñarme un ojo.
-¡¡Yo quiero saber qué canción nos toca!! –Contesto a Lola poniendo voz de niña pequeña.
-Bueeeeno… Haré una excepción porque sois los invitados. Os voy a poner la canción y quiero que la escuchéis muy bien porque luego os voy a preguntar qué es lo que habéis entendido para que podáis luego interpretar bien el baile ¿De acuerdo?
-¡¡¡Síi!!! –Dani me mira y se ríe agachando la cabeza. Siempre le ha gustado verme tan ilusionada.
-¡Anna, no han pasado ni tres minutos de clase y ya estás motivadísima! –Y la verdad es que Lola tiene razón. No sé por qué, pero estoy deseando empezar ya a montar la coreo y de paso pasar todo el tiempo que pueda con Dani, que es una fuente de risas asegurada. –Bueno, la canción se llama “Comiéndote a besos”. A ver si os gusta. –Enchufa el reproductor de música a los altavoces y pulsa el play. Empieza a sonar.


3 comentarios:

  1. Hay tensión entre estos dos, pero seguro que en seguida será de la buena jeje
    Siguieeeente:)

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  2. Hasta la foto del video parece hecha para ellos, el moreno y ella rubia jajajajajaja TensionacaModeON!!! Siguiente porfis porfis!!

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  3. me puede gustar mas el capitulo ? por favor necesito el siguiente ya! que quiero besos :)

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