jueves, 22 de mayo de 2014

Capítulo 8. ¿En tu casa o en la mía?

“Que quiero seguir comiéndote s besos”
Suenan las últimas notas de la canción que vamos a bailar. Mientras la escuchábamos, Dani y yo no hemos podido dejar de mirarnos a los ojos sonriendo.
-Jo… qué bonita. –Digo mientras me seco los ojos con el dorso de la mano.
-¿Vas a llorar? –Dani se acerca y me abraza acariciándome la espalda al mismo tiempo.
-No, es sólo que… no sé. Es la primera vez que escucho una canción que le da voz a ese problema y me he emocionado un poco.
-Entonces te ha gustado ¿No? –Pregunta Lola mientras pone los brazos en jara colocando las manos sobre su cintura.
-Mucho.
-¿Y a ti, Dani?
-Está bien, pero no tiene ritmo. No sé cómo vamos a bailarla. –Al oírle decir eso no puedo evitar que se me escape la risa y él me mira como si no entendiera nada.
-Para eso estoy yo aquí, para enseñaros a bailarla… Y para que sepáis encontrarle el ritmo, porque si no, no vamos a ningún lado; así que –Da dos palmadas firmes y continúa. -¡Manos a la obra! Primero quiero que exterioricéis los sentimientos que os transmite esta canción. Quiero que vosotros seáis los protagonistas de esta historia, que la viváis. Os la voy a volver a poner y quiero que os abracéis y os dejéis llevar por la música.
-Esto me empieza a gustar más. –Dice Dani frotándose las manos mientras saca a relucir su perfecta sonrisa de medio lado y se acerca a mí con los brazos abiertos para darme un abrazo.
-Espera, espera. –Dice Lola mientras le agarra haciendo que frene. –No quiero un abrazo de amistad. –Se pone muy seria y nos mira a los dos repetidas veces. –Quiero un abrazo de amor. Quiero que seáis una pareja que no sabe cuándo va a llegar el fin, cuándo la enfermedad va a romper con todo, y sólo pueden aferrarse a los besos del otro ¿Está claro?
-Sí, sí. –Contesta Dani mucho más parado que antes. Yo asiento con la cabeza por miedo a intentar hablar y que no me salga ni la voz ¿Ha dicho que quiere un abrazo de amor? Yo no sé si voy a ser capaz de hacer eso con Dani; y mucho menos después de haberme llevado todo el fin de semana dándole vueltas a lo que significó para él aquel jueves en el que casi no se separó de mí. Y sobre todo, en qué significó para mí.
-Vamos a ello. –Lola vuelve a darle al botón del play y se aparta dejándose caer en la pared mientras nos observa con los brazos cruzados. Suena de nuevo la música y yo me pongo nerviosa mirando a todas partes, sintiéndome incomoda rodeada de tantas cámaras. Intento pensar que esto es trabajo y que me tengo que comportar como si estuviera en El Hormiguero, pero no puedo. Por algún extraño motivo me siento como si estuvieran grabando parte de mi intimidad, de mi vida privada. El tacto de las manos de Dani rodeando mi cintura me hacen volver a la canción que suena en estos instantes y me dejo hacer colocando mis brazos sobre su cuello y apoyando mi cara en su pecho. Cierro los ojos y respiro hondo para tranquilizarme, pero Dani acerca mi cadera un poco más a la suya y lo que consigo es todo lo contrario. Huele tan bien…
“Y es que el miedo que yo tengo es simplemente no poder saborearte lo suficiente…”
La música sigue sonando y empiezo a sentir la letra ¿Qué pasaría si Dani no estuviera nunca más? Aprieto un poco más su cuerpo contra el mío para sentirle más cerca y no dejarlo escapar. No quiero que se vaya; pero que no se vaya nunca. No quiero que volvamos a estar meses sin hablar como cuando terminó Otra Movida. Que no pasen los días sin recibir un solo whatsapp desde su número que me haga saber que ha pensado en mí.
Los ojos se me empañan y me escondo hundiendo la cabeza en su cuello. Dani sube una de sus manos hasta mi pelo y lo acaricia delicadamente, me deja un beso en la sien y vuelve a apoyar su cabeza sobre la mía. Yo jugueteo entrelazando mis dedos con los pelos de su nuca y poco a poco agacha su cara hasta acercarla a la mía, creando así nuestra propia burbuja en la que no importa cuántas personas nos rodean porque sólo nosotros sabemos lo que está pasando en esta habitación.
La música acaba, pero los dos nos quedamos abrazando al otro hasta que Lola se acerca.
-Os habéis metido en el papel ¡Eh! ¿O es que ya lo teníais ensayado de antes?
-No, no. Ha salido… así. –Contesto nerviosa mientras mis mejillas se enrojecen.
-Bueno, pues lo que habéis sentido vosotros ahora es lo que tiene que sentir el público cuando os vea bailar. Tienen que sentir ganas de abrazar a sus parejas, de besarlas y de decirles lo mucho que la quieren; así que venga, no hay tiempo que perder. –Comenzamos a calentar de frente al espejo mientras Dani y yo, uno a cada lado, imitamos los movimientos que nos va dictando Lola. Al principio no podemos evitar parar de reírnos con las tonterías que Dani dice y hace. Minutos más tarde, comenzamos a aprender los que serán los primeros pasos de nuestra coreografía.
Al principio estará todo el plató oscuro salvo por un foco que me seguirá en cada uno de mis pasos. Yo caminaré alrededor de un banco con un ritmo y unos pasos determinados que Lola me va marcando, pero sin llegar a tocarlo nunca hasta que me ponga delante de él y me siente. Justo entonces, me tumbo rápidamente y el plató se ilumina dejando ver que era Dani esa silueta que se veía desde el principio y sobre la que me he tumbado yo luego. Él me tendrá que acariciar la cara y yo agarraré su mano, levantándome rápidamente del banco mientras arrastro a Dani conmigo. Luego me freno en seco y el cuerpo de Dani chocará con mi espalda para que pueda rodear mi cintura con sus brazos.
Por ahora es eso lo que hemos aprendido y repetido como unas treinta veces hasta que se ha pasado el tiempo de ensayo y nos hemos tenido que despedir de Lola. Una vez fuera del estudio de grabación, Dani y yo nos hemos quedado hablando un rato en la puerta.
-¿Quieres que vayamos a comer juntos? –Me encantaría, la verdad, pero ahora mismo sólo soy capaz de pensar en darme una ducha y quitarme toda esta ropa sudada.
-No, Dani. Gracias pero estoy ya muy cansada. –Digo dejando caer los hombros hacia abajo como si me pesasen.
-Vale, no te preocupes. Si quieres te acerco yo, que tengo el coche aquí al lado.
-Prefiero pedir un taxi, no vaya a ser que te acabes cansando de mí.
-Qué tonterías dices, Anna… -Dice mientras se acerca y acaricia uno de los mechones de mi pelo. Yo me aparto involuntariamente. No es que no me apetezca estar con él, sino que no me gusta que me vea con estas pintas más tiempo de lo necesario.
-Bueno, nos vemos el miércoles en El Hormiguero para la promo ¿No? –Digo intentando cambiar de tema.
-No, nos vemos esta tarde para ensayar.
-¿Esta tarde? ¡Pero si estoy cansadísima, Dani!
-Venga, que tenemos que conseguir que el público haga el amor.
-Lola no ha dicho eso exactamente.
-¿En tu casa o en la mía? –Dice serio con los brazos cruzados.
-¿En serio?
-¿En tu casa o en la mía? –Dice con el mismo tono que antes.
-Está bien… en la tuya que tiene más espacio.

-Perfecto, te espero a las 5.

3 comentarios:

  1. Bloooom!!!!

    Please!!! pero qué pedazo de cap tan nacfsnfchwnc puff...estooy deseando ya el siguiente jueves por tu culpa...

    Gracias por estos momentos Danna Criiis!!!

    Escribes taaaan jodidamente bien....


    te quiero..

    ResponderBorrar
  2. me ha enamorada el capitulo y me enamora la canción! quiero que sea ya jueves ! por favor siguiente :)

    ResponderBorrar
  3. Uy uy uy que subidito de tono no? Que actuación les espera, y que ensayo JAJAJAJA
    Siguiente porfis!! :)

    ResponderBorrar